
Onírico
Acuática
Mao Pineda
Cuentos cortos de terror

Cuando la violencia habita de forma natural en cada ser humano y esta se vuelve un recurso para sobrevivir o para llenar nuestros instintos más bajos, la infame naturaleza humana creará vida desde la sangre que se derrame. Es así como Sirope de Petricor nos incita a probar los sabores de la maldad a través de la venganza y el remordimiento, mientras nos hace danzar entre la versatilidad visual que nos aporta cada imagen, desde la tinta china hasta la acuarela, así como los trazos básicos cual sueño del que no queremos despertar o el detalle quisquilloso para mostrar la brutalidad del sentir de un ser que lo ha perdido todo.